martes, 13 de julio de 2010

Psicopedagogia


La Psicopedagogia es una disciplina constituida, la cual aplica conocimientos psicologicos y pedagogicos a la educacion. (S.R.)

El profesional de la psicopedagogía, requiere de conocimientos amplios sobre neurociencia cognitiva y de la conducta humana, modularidad de mente y el procesamiento de la información,Así mismo requiere de un conocimiento amplio de los diferentes planes, programas, mapas curriculares en el la educación, Así mismo el Psicopedagogo deberá tener un amplio conocimiento de la docecia y especifico de profesionalización neuropsicopedagogica y didactica de los diferentes proceosos de enseñanza-aprendizaje. Así entonces la Psicopedagogía es la puesta en practica de la interdisciplinareidad, educación, psicología, pedagogiá, Neurociencia cognitiva y de la conducta humana, planeación, diseño curricular, actualización y profesionalización docente con el fin de llevar acabo un avance cualitativa de la infancia hasta la adultez, geriatria y recursos humanos, incluyente de sujetos discapacitatos y especiales (super dotación )..


http://www.psicopedagogia.com/definicion/psicopedagogia

Disgrafias




La escritura es una actividad linguística secundaria. Se pueden detectar aspectos comprensivos y de producción. El factor comprensivo está relacionado con el OUTPUT cognitivo o capacidad cognitiva. En cambio, el factor de producción está relacionado con el OUTPUT motor. Este último es el que se encuentra alterado en una disgrafía.

Es importante diferenciar entre las dificultades de escritura propias de una dislexia y entre dificultades de escritura específicas con alteración del mecanismo de la escritura.

En el OUTPUT motor intervienen diversas funciones.

organización kinestésica o memoria de movimiento

organización motriz

coordinación motriz fina

organización espacial

Qué aspectos hay que tener en cuenta para detectar dificultades en la escritura?

Para detectar dificultades en la escritura se debe tener en cuenta los siguientes aspectos:

1. Trazado

2. Forma

3. Legibilidad

4. Fluidez

5. Significado

Cuándo se puede diagnósticar una dificultad en la escritura?

A partir de los 6-7 años se puede hablar de una dificultad en la escritura cualquiera sea de los aspectos alterados. Una disgrafía normalmente muestra alterados los items 1 al 4.

Se puede hablar de una “pre-disgrafía” o de niño en riesgo a partir de los 4-5 años.

Cuáles son los signos para observar en una escritura?

- Calidad del trazo: muy fuerte o muy débil.

- Espacios inapropiados entre las letras, palabras o en la ubicación en la hoja (ej. empieza siempre dejando un espacio amplio luego del margen).

- Dificultad para mantenerse en el renglón.

- Letras desorganizadas o con el diagrama incorrecto

- Ilegibilidad

Tipos de disgrafía según Deuel:

Evolutiva: se denomina así al tipo de dificultad ocurrida por disfunción cerebral. El niño presenta dificultades desde el inicio del aprendizaje.

Adquirida: se denomina así a la disgrafía producida por lesión cerebral luego de un accidente. Se observa una pérdida de habilidades previamente adquiridas.

No Específica: producida por dificultades cognitivas y emocionales o por una incidencia del método de enseñanza en el rendimiento del niño. Este tipo de disgrafía se observa generalmente en niños con trastorno neurológico y bajo rendimiento cognitivo.

Específica: Producida por dificultades de lenguaje, aprendizaje (dislexia), motrices o visomotoras.

Las dificultades específicas se pueden clasificar en dos tipos de perfiles:

1. SABE COMO ESCRIBIR PERO ES TORPE

Dificultades de aprendizaje: el niño disléxico generalmente muestra dificultades en la lectura, en el manejo de la ortografía y en la legibilidad de la escritura. Las dificultades de escritura pueden presentarse de esta manera en un disléxico o presentar un cuadro comórbido, es decir, que se suma al de las dificultades de lectura.

Dificultades motrices: el niño con dificultades motrices generalmente muestra dificultades en la organización de redacciones libres, en el copiado y en el diseño de las letras. No presenta dificultades en el significado de su escritura y es posible que no presente dificultades en la ortografía.

2. NO SABE COMO ESCRIBIR

Dificultades visomotoras: este niño muestra dificultades severas en la organización espacial, en la legibilidad, en la planificación motriz y en la diagramación de las letras. Generalmente son niños torpes, que muestran descendida la figura humana, el armado de rompecabezas y la construcción con cubos.



Cómo valorar dificultades en la prensión?

Desarrollo normal de la prensión:

1 a 1.5 años: prensión palmar ejerciendo la fuerza desde el hombro

2 a 3 años: prensión con la fuerza puesta en la muñeca, tipo pincel

3 a 4 años: prensión estática con la fuerza puesta en 4 dedos

4 a 6 años: prensión con la fuerza puesta en la pinza digital o trípode dinámico

Existen dos tipos de prensión importantes para la escritura:

PRENSIÓN SOBRE EL LÁPIZ: se determina por la forma de toma del lápiz. La misma debe ser en pinza, con la presión puesta en los dedos pulgar e índice y con soporte en el dedo mayor. Un niño torpe generalmente utiliza mal la fuerza y no desarrolla destreza digital. Por ello toma el lápiz en forma incorrecta realizando la presión con una zona incorrecta (palma, 4 dedos). Ello genera cansancio y por ello se ve afectada la fluidez en la escritura.

PRENSIÓN SOBRE EL PAPEL: se determina por la posición de la mano que no escribe. La misma debería funcionar de soporte de la hoja a fin de obtener un mayor dominio de la coordinación visomotriz, sostener la hoja y disminuir la presión de la mano que escribe. El niño con dificultades generalmente deja la mano en sus faldas, o la ubica debajo de la mesa o la utiliza para tocar cosas. Ello le hace perder el control sobre lo que escribe y sobre la prolijidad-legibilidad. Es lo mismo que intentar escribir sobre un autobús: se delega el control de la legibilidad a los semáforos..
http://blog.jel-aprendizaje.com/disgrafa-dificultad-especfica-en-la-escritura.php

DISGRAFÍA

DISGRAFÍA
Causas:

Escritura defectuosa sin que un importante trastorno neurológico o intelectual lo justifique

Hay dos tipos de disgrafía:

Disgrafía motriz:

Se trata de trastornos psicomotores. El niño disgrafico motor comprende la relación entre sonidos los escuchados, y que el mismo pronuncia perfectamente, y la representación grafica de estos sonidos, pero encuentra dificultades en la escritura como consecuencia de una motricidad deficiente
Se manifiesta en lentitud, movimientos gráficos disociados, signos gráficos indiferenciados, manejo incorrecto del lápiz y postura inadecuada al escribir

Disgrafía especifica:

La dificultad para reproducir las letras o palabras no responden a un trastorno exclusivamente motor, sino a la mala percepción de las formas, a la desorientación espacial y temporal, a los trastornos de ritmo, etc., compromete a toda la motricidad fina
Los niños que padecen esta disgrafía pueden presentar:

þ Rigidez de la escritura: Con tensión en el control de la misma
þ Grafismo suelto: Con escritura irregular pero con pocos errores motores
þ Impulsividad: Escritura poco controlada, letras difusas, deficiente organización de la pagina
þ Inhabilidad: Escritura torpe, la copia de palabras plantea grandes dificultades
þ Lentitud y meticulosidad: Escritura muy regular, pero lenta, se afana por la precisión y el control

Afasia


La afasia es un desorden del lenguaje producido por daños en un área específica del cerebro que controla la comprensión y expresión del lenguaje, y deja a una persona incapacitada para comunicarse efectivamente con los demás.

Tipos de afasia, según sector dañado

En la mayoría de las personas, la afasia se presenta si el daño se produce en el lado (hemisferio) izquierdo del cerebro.
La afasia ocurre repentinamente, a menudo como el resultado de un accidente cerebrovascular o traumatismo encéfalocraneano, pero también se puede desarrollar lentamente, como en el caso de un tumor cerebral.
El trastorno deteriora la expresión y comprensión del idioma, así también como de la lectura y escritura.

La afasia podría presentarse en conjunto con otros trastornos de habla, como la disartria o la apraxia del habla, que también son resultados de daño cerebral.
Suele clasificarse en afasia de expresión o afasia receptiva o de comprensión.

El término afasia fue acuñado en 1864 por el médico francés Armand Trousseau. Significa falta de comunicación por el lenguaje y proviene de a —falta— y phasia —palabra—. Se trata, según la definición de Trousseau, de un estado patológico que consiste en la pérdida completa o incompleta de la facultad de la palabra, con conservación de la inteligencia y de la integridad de los órganos de la fonación.

Podríamos simplificar la diversidad de definiciones de afasia describiéndola como una afección que degrada la capacidad de lenguaje a causa de lesiones en las áreas corticales del lenguaje o en las rutas de asociación cerebrales. La afasia expresiva afecta al lenguaje hablado, mientras que la afasia receptiva afecta a la interpretación y memoria del lenguaje.

¿Cómo se produce la afasia?

Como ya lo mencionamos, las afasias son producidas, generalmente, por accidentes cerebrovasculares —los que en la actualidad constituyen el 75 por ciento de los casos— dando origen, por embolias o trombosis, a lesiones circunscritas. También son causales de afasia los tumores cerebrales y los traumatismos craneales —los que pueden clasificarse en fracturas abiertas o contusiones cerebrales más o menos difusas—, así como pueden existir causas degenerativas demenciales —como Alzheimer, Pick, u otros— o infecciones, como la meningoencefalitis.

La aparición de la afasia es, por lo general, brusca y es la consecuencia de un accidente cerebrovascular o de un traumatismo craneano. Según su severidad, se le determina una graduación que va de cero a cinco, donde cero corresponde a un estado grave —en donde el afásico (el que padece la afasia) no puede hablar ni comprender lo que se le dice—, y cinco, a un estado en que el paciente tiene mínimos deterioros observables en el habla, pudiendo presentar dificultades subjetivas no evidentes para el interlocutor.

Afasia motora, afecta el habla, no la comprensión

Clasificaciones y características

Hasta no hace mucho tiempo se consideraba que la afasia era una enfermedad propia de la tercera edad, sin embargo, tras los avances científicos, al presente se la considera una patología con posibilidad de manifestarse a cualquier edad y momento. Hay factores que pueden contribuir en su aparición, tales como el tabaquismo, el stress, el alcoholismo o una mala alimentación.

La afasia es clasificada de varias maneras. Por ejemplo, como ya dijimos, en expresiva o receptiva, pero una de las clasificaciones más importantes y más utilizadas es la que establece la diferencia entre afasia motora o expresiva a y afasia sensorial o sensitiva.

• La afasia motora o expresiva (o de Brocca) es la que se manifiesta con mayor frecuencia, habiendo sido, justamente, la primera que fue objetivo de estudio. En esta tipología de afasia, al producirse el accidente cerebrovascular originario, el paciente queda sin la facultad del habla, pero no sufre ningún tipo de alteración en cuanto a su capacidad de inteligencia. Puede caracterizarse por la limitación de todo el lenguaje a una sola palabra o a una vocal, o a la inversión de los significados de antónimos como sí y no. De esta forma, el enfermo, por más que lo intenta, no puede comunicarse mediante la palabra, haciéndolo generalmente a través de gestos, que no siempre resultan fáciles de descifrar.
También, en este caso, se debe tener en cuenta la dificultad en la articulación motora, por lo que pueden existir problemas para articular la lengua al expresarse, o bien presentarse dificultades en la escritura, así como hemiplejías con parálisis facial.
Kart Wernicke, científico estudioso del tema

• En cuanto a la afasia sensorial o sensitiva, relacionada científicamente como la lesión ubicada en la zona de Wernicke, los cuadros clínicos son diferentes, produciéndose la pérdida de la comprensión del lenguaje hablado y/o escrito. En esta instancia, el enfermo puede hablar, pero no coordina las palabras o los sonidos, oye pero no entiende, ve las letras pero no es capaz de leer y escribir. Con la afasia sensorial las palabras pierden su significación simbólica, sin la existencia de ningún trastorno motor, ni en la voz, como tampoco en la articulación del lenguaje.

En esta clase de afasia el paciente puede presentar dificultades en el reconocimiento de objetos inanimados a través del sentido del tacto o el de la vista, perdiendo su significación y con la imposibilidad de denominarlos. Un ejemplo de esta deficiencia es la posibilidad de confundir objetos entre sí, así como sus utilidades —como por ejemplo un peine con un cepillo de dientes-, o no reconocer a una persona por sus facciones y sí hacerlo al escuchar su voz.

• Otra posibilidad de manifestación es la denominada afasia mixta, en la que se presentan en un mismo paciente tanto la afasia motora como la sensorial, con una diversidad de deficiencias propias tanto de una como de la otra.
Diagnóstico y tratamiento

Ante la presunción de afasia, es fundamental para el médico realizar un examen completo a través de una cuidadosa y detallada historia clínica. Si el paciente posee un estado medianamente grave de la enfermedad, en la que hay pocas posibilidades de comunicación, será necesaria la participación de un familiar, o de alguna persona cercana para poder proporcionar los datos necesarios, a fin de componer un estado pre-patológico del paciente.

Factores como la edad, el tiempo transcurrido desde el comienzo de la afección, el tipo y la extensión de la lesión originaria de la afasia, también conforman un canal de información fundamental para el diagnóstico y tratamiento del paciente.
Es también de suma importancia concretar un diagnóstico diferencial con ciertos estados que pueden semejarse, como por ejemplo, el mutismo de la demencia precoz, la idiocia o el mutismo histérico. Los antecedentes y demás manifestaciones somáticas podrán establecer la identificación del cuadro.
Buen tratamiento garantiza mejoría

Una vez establecido el diagnóstico se debe determinar su variedad, su grado de severidad y la etapa de evolución en que se encuentra. Los estudios para detectar, cuantificar y definir el tipo, gravedad y estadio de la afasia utilizados generalmente son la Tomografía Axial Computada, la Resonancia Magnética Nuclear, la Tomografía por Emisión de Positrones o la Medición del Flujo Sanguíneo Cerebral Regional, para mencionar algunos y a modo informativo.
Una vez determinado el diagnóstico, el tratamiento a implementar dependerá de muchos factores propios del grado y estado de la enfermedad del paciente, así como de las características particulares del mismo. La posibilidad de volver a constituir el mundo va a depender de un buen tratamiento neurológico, pero sobre todo de uno interdisciplinario.

En algunos casos un individuo se recuperará completamente de la afasia sin tratamiento. Este tipo de "recuperación espontánea" ocurre generalmente luego de sufrir un ataque transitorio isquémico (TIA, por su sigla en inglés), una clase de accidente cerebrovascular en el cual el flujo sanguíneo que va al cerebro es momentáneamente interrumpido, pero restaurado rápidamente. En estas circunstancias, la capacidad del lenguaje puede regresar en unas pocas horas o unos pocos días. Sin embargo, en la mayoría de los casos de afasia, la recuperación de la capacidad del lenguaje no es ni tan rápida ni tan completa.
Mientras muchos individuos con afasia también experimentan un período de recuperación espontánea parcial (en el cual algunas de las capacidades del lenguaje retornan durante unos pocos días o un mes después de la lesión cerebral), siempre quedarán secuelas del desorden. En estos casos, la terapia de habla y lenguaje es útil. La recuperación sigue generalmente durante un período de dos años.

La mayoría de las personas creen que el tratamiento más eficaz empieza a principios del proceso de recuperación. Algunos de los factores que influyen en el mejoramiento incluyen la causa del daño cerebral, el área del cerebro que estaba dañado, el grado de lesión cerebral y la edad y salud del individuo. Factores adicionales incluyen motivación, la tendencia a usar una mano más que la otra y el nivel educacional.

Aprender otros métodos para comunicarse
La terapia para superar la afasia se concentra en mejorar la capacidad de un individuo de comunicarse usando el resto de las capacidades de comunicación que tiene el paciente, restaurar las capacidades del lenguaje dentro de lo posible, compensar los problemas del lenguaje y aprender otros métodos para comunicarse.

El tratamiento puede ofrecerse en forma individual o en grupo. La terapia individual se enfoca en las necesidades específicas de la persona.
Como en todo proceso de rehabilitación, resulta casi tan importante como el apoyo médico, el sostén afectivo de quienes rodean al paciente afásico. La real comprensión de las limitaciones del enfermo, la colaboración, la estimulación y el acompañamiento continuo son factores que influirán notoriamente en el proceso evolutivo para recuperar las capacidades del paciente. Con un entorno optimista y dinámico se puede reforzar las motivaciones, indispensables para el buen resultado del período terapéutico.

Pautas para la familia

La familia puede hacer las siguientes cosas para colaborar con el tratamiento del paciente:

Simplificar el lenguaje a través del uso de oraciones cortas y sin complicaciones.

Repetir el contenido de las palabras o señalar palabras claves para aclarar el significado de la oración, según sea necesario.

Mantener un tipo de conversación natural y apropiada para un adulto.
Minimizar al máximo las distracciones, como por ejemplo el ruido de una radio, siempre que sea posible.

Incluir en las conversaciones a la persona con afasia.
Preguntar y valorar la opinión de la persona con afasia, especialmente con respecto a los asuntos familiares.

Estimular cualquier tipo de comunicación, ya sea hablada, gestual, señalando o dibujando.

Evitar corregir el habla del individuo.

Ejemplo de disgrafia

Dislalia-Comunicación Integral

Terapia de lenguaje: poesia para corregir dislalias